Cómo limpiar los ojos de un gato en unos pocos movimientos rápidos

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Los gatos están muy atentos a su higiene, y llegan a puntos impensables de su cuerpo con la lengua, todos menos los ojos. Puede ocurrir que se formen secreciones costrosas en las esquinas interiores de los ojos de su gato. Además de ser antiestéticas, son un síntoma de infecciones como la conjuntivitis, por lo que es importante eliminarlas. A continuación te explicamos cómo limpiar los ojos de tu gato en unos sencillos pasos

Limpiar los ojos de tu gato: lo que necesitas

Las secreciones pueden eliminarse simplemente con compresas de agua y té de manzanilla. Por lo tanto, el kit que necesitas para limpiar los ojos de tu gato se compone de unos pocos elementos que son, sobre todo, fáciles de conseguir:

  • Agua tibia
  • Té de manzanilla
  • Discos de algodón
  • Una toalla
  • Una golosina como premio

Limpiar los ojos de un gato, paso a paso

En primer lugar, envuelve a tu gato en una toalla, para «mantenerlo quieto» y facilitar la operación. Acarícialo y mímalo para calmarlo. En segundo lugar, humedece el disco de algodón con agua o mejor aún con la infusión de manzanilla -a temperatura media- y comienza a limpiar tanto el ángulo interno del ojo, hacia la nariz, como la parte externa, frotando muy suavemente y cuidando de hacer movimientos lentos, presionando muy ligeramente. A los gatos no les gusta que les toquen en esa zona y por eso pueden impacientarse. Cambie el disco cuando limpie el otro ojo, para evitar que la infección se extienda de un ojo al otro. Al terminar este tratamiento, puedes secarle los ojos con un paño y darle a tu gato una golosina como recompensa.

Limpiar los ojos de tu gato: frecuencia

Los ojos de un gato deben limpiarse a diario si se forman secreciones costrosas; si no notas nada en particular, basta con limpiarlos dos veces por semana, para mantenerlos sanos. Cabe destacar que, si las secreciones no se eliminan, podrían oxidar el pelaje de su gato y dejar una marca permanente. Es conveniente acostumbrar a su gato a esta operación, desde que es un gatito, lo que facilitará su convencimiento.

Si las secreciones costrosas van acompañadas de hinchazón, lagrimeo intenso y enrojecimiento del ojo, podría tratarse de una conjuntivitis. En este caso, ponte en contacto con tu veterinario, que podrá aconsejarte sobre el tratamiento adecuado para eliminar el problema.

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