La razón por la que eres necesitado

Fuente: luxorphoto/DollarPhotoClub

Me río para mis adentros cada vez que oigo a alguien decir: «No me gusta la gente necesitada». Como animal social, tienes necesidades. La razón por la que estás necesitado es porque las necesidades sociales alimentan tu impulso de conectar con los demás y tener éxito. Cuando te molesta la aparente necesidad de alguien, es probable que no te guste que tú mismo anheles que se satisfaga esa necesidad.

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En el lado positivo, tus necesidades son las impulsoras de tu éxito. Mi necesidad de atención me ayuda a tener éxito como escritor, profesor y orador. Mi necesidad de reconocimiento impulsa mi deseo de hacer un buen trabajo. Mi necesidad de control me ayuda a hacerme cargo de los proyectos y a dirigir un negocio con éxito.

Tus necesidades surgen de la identidad de tu ego, que se formó en base a lo que descubriste que te ayudaría a sobrevivir y prosperar. Descubriste lo que podría ayudarte a ser visto y reconocido, o lo que te impediría destacar si eso se sentía inseguro. Aprendiste en qué podías ser bueno y que te hacía sentir valioso. Identificaste los límites que podías sobrepasar, lo que te alegraba y los límites que querías o no querías cruzar.

Tu identidad es lo que crees que eres hoy y lo que crees que necesitas de los demás, como el respeto, el reconocimiento, la sensación de valor, el control, la previsibilidad, la simpatía o la independencia.

En el lado de la sombra, el rechazo o la violación de tu necesidad puede desencadenar una serie de emociones que incluyen el miedo, la ira, la venganza, la decepción, la frustración, la tristeza y, posiblemente, la determinación.

Las emociones se desencadenan cuando quieres algo diferente de lo que percibías que obtenías de una persona o grupo, o temes que lo que quieres no se materialice. Reaccionas instantáneamente diciendo: «No me gusta esto. No lo quiero». O bien, «Quiero esto. Voy a encontrar la manera de conseguirlo. »

Tu mente siempre está tramando para conseguir lo que necesitas o protegiéndote de alguien que quiere quitarte tu necesidad. También está ocupada inventando racionalizaciones para explicar tus reacciones ante tus necesidades insatisfechas.

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Por lo tanto, estás necesitado. Yo estoy necesitado. Todos los que conoces están necesitados. Todos queremos ser vistos, comprendidos, sentirnos atendidos y sentirnos valorados por lo que ofrecemos. Pero esta realidad no tiene por qué controlar tus sentimientos, pensamientos y comportamiento. Puedes convertirte en el dueño de tus necesidades en lugar de dejar que te controlen.

El primer paso es darte cuenta de tus reacciones en cuanto puedas. ¿Sientes la sacudida en el estómago, cuando tu pecho y tu respiración se contraen, y tu impulso de defenderte o cerrarte? Deténgase juzgando y criticando a los demás, o sintiendo vergüenza o incluso regodeándose en reacción a lo que está ocurriendo.

Su juicio comparativo le impide ver lo que puede aprender de una situación. Le impide mantener conversaciones que podrían mejorar su vida. Las reacciones a las necesidades no satisfechas te impiden sentirte satisfecho.

Como si estuvieras viendo una película, observa tus reacciones con curiosidad, respeto y compasión. Escucha el ruido en tu cabeza. El ruido es tu maestro para ayudarte a crecer.

Al igual que notarías «tengo hambre», «tengo sueño» o «estoy aburrido», también puedes notar «estoy herido», «estoy enfadado» y «me siento traicionado». No intentes reprimir tus sentimientos y pensamientos; la supresión sólo te impulsa a actuar de forma que podría herir aún más. Esté con sus emociones para poder comprender la necesidad insatisfecha que las desencadenó.

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Una vez que se dé cuenta de su reacción, podría discernir lo que creía que necesitaba y no obtuvo, o lo que teme no recibir. Cuando descubras las necesidades no satisfechas o deseadas, podrás elegir qué hacer a continuación. Estos son los pasos:

  1. Observa tu emoción (como los celos/envidia, la ira, el miedo, la frustración, la decepción, la tristeza, la venganza)
  2. Descubre la fuente (la necesidad no satisfecha o deseada)
  3. Elige:
  • Pide lo que necesitas (es decir.es decir, pide que te escuchen, un poco de reconocimiento o que te incluyan en una decisión),
  • Consigue que tu necesidad se satisfaga en otra parte, o
  • Aprende de la experiencia para poder crecer (¿qué quieres desarrollar o aceptar? Qué se basa en una vieja historia que ya no necesitas contar? O simplemente déjalo estar – la sola conciencia puede disolver la reacción).

Ningún ser humano está libre de estas reacciones. Cuando surja algo, simplemente estate con ello. Obsérvalo. Aprende de ello. Determina lo que crees que no obtuviste o no obtendrás, y luego encuentra una manera de satisfacer tu necesidad o deja que la reacción se desvanezca.

Si no añades combustible a tu agitación, ésta se debilitará. La conciencia puede conducir a la paz mental.

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A.H. Almas dice en su libro The Unfolding Now,1 «A medida que nos sintonizamos más con lo que ocurre en nuestra experiencia, nuestra capacidad de comprendernos a nosotros mismos en niveles cada vez más sutiles continúa desarrollándose.» Aprendes de tus necesidades insatisfechas en lugar de reaccionar ante la violación.
Por último, podrías encontrar a otra persona, un buen amigo o entrenador, para que comience este trabajo contigo. Tu ego suele bloquear la autoexploración. Para sacudir tu cerebro, comparte este post con otra persona con la que puedas ser honesto, vulnerable y abierto.

Tus necesidades llenan tu vida de cosas buenas. Gracias a ellas, sientes alegría y pasión. Honra tanto tus necesidades como tus reacciones cuando se ven amenazadas como parte del ser humano. Con el tiempo, llegarás a aceptarte, divertirte y apreciarte mejor.

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