Las mejores horas para operar en el mercado de divisas

El momento óptimo para operar en el mercado de divisas es cuando está en sus niveles más activos, es decir, cuando los diferenciales de negociación (las diferencias entre los precios de compra y venta) tienden a reducirse. En estas situaciones, se destina menos dinero a los creadores de mercado que facilitan las operaciones con divisas, lo que deja más dinero para que los operadores se lo embolsen personalmente.

Las 4 principales bolsas de divisas

Las cuatro principales bolsas de divisas están situadas en Londres, Nueva York, Sídney y Tokio. Los operadores de divisas deben memorizar sus horarios, prestando especial atención a las horas en las que se solapan dos bolsas. Cuando hay más de una bolsa abierta simultáneamente, no sólo aumenta el volumen de operaciones, sino también la volatilidad (el grado y la velocidad a la que cambian los precios de las acciones o las divisas). Ambos factores pueden beneficiar a los operadores de divisas.

Esto puede parecer paradójico. Después de todo, los inversores suelen temer la volatilidad del mercado. Sin embargo, en el juego de las divisas, una mayor volatilidad se traduce en mayores oportunidades de ganancias.

Horarios de los mercados de divisas de todo el mundo

Cada bolsa abre semanalmente de lunes a viernes y tiene un horario de negociación único, pero desde la perspectiva del operador medio, las cuatro ventanas horarias más importantes son las siguientes (todas las horas se muestran en hora estándar del este):

  • Londres: de 3 a.m. a 12 p.m. (mediodía)
  • Nueva York: 8 a.m. a 5 p.m.
  • Sídney: 5 p.m. a 2 a.m. (medianoche)
  • Tokio: 7 p.m. a 4 a.m.

Aunque cada bolsa funciona de forma independiente, todas negocian las mismas divisas. En consecuencia, cuando dos bolsas están abiertas, el número de operadores que compran y venden activamente una determinada divisa aumenta de forma espectacular. Las ofertas y demandas en una bolsa del mercado de divisas repercuten inmediatamente en las ofertas y demandas de todas las demás bolsas abiertas, reduciendo los diferenciales del mercado y aumentando la volatilidad. Este es ciertamente el caso en las siguientes ventanas:

  • 8 de la mañana a mediodía, con las bolsas de Nueva York y Londres abiertas
  • 7 de la tarde a 2 de la mañana, con las bolsas de Tokio y Sydney abiertas
  • 3 de la mañana a 4 de la madrugada, con las bolsas de Tokio y Londres abiertas

El horario de negociación más favorable es el de las 8 de la mañana a las 12 del mediodía, en el que coinciden las bolsas de Nueva York y Londres. Estos dos centros de negociación acaparan más del 50% de las operaciones de divisas. Por otro lado, de las 17 a las 18 horas, las operaciones se realizan principalmente en las bolsas de Singapur y Sydney, donde el volumen es mucho menor que durante la ventana de Londres y Nueva York.

Puede haber excepciones, y el volumen de operaciones previsto se basa en el supuesto de que no se produzcan acontecimientos importantes. Las crisis políticas o militares que se desarrollen durante las horas de negociación, que de otro modo serían lentas, podrían disparar la volatilidad y el volumen de negociación.

Las horas de negociación de divisas de gran volumen no siempre se traducen en beneficios

Los operadores de divisas deben proceder con cautela porque las operaciones con divisas a menudo implican altas tasas de apalancamiento de 1000 a 1. Si bien esta relación ofrece tentadoras oportunidades de ganancias, viene con el riesgo de que el inversor pierda toda una inversión en una sola operación. Un estudio realizado por Citibank en 2014 reveló que solo el 30% de los operadores minoristas de divisas consiguen un equilibrio o algo mejor. El 84% de los encuestados cree que puede ganar dinero en el mercado de divisas, por lo que lo más importante es que los nuevos inversores abran cuentas en empresas que ofrezcan plataformas de demostración, que les permitan realizar operaciones simuladas y contabilizar ganancias y pérdidas imaginarias. Una vez que los inversores aprenden las reglas y se vuelven lo suficientemente experimentados, pueden comenzar a realizar operaciones reales con confianza.

El Balance no proporciona servicios y consejos fiscales, de inversión o financieros. La información se presenta sin tener en cuenta los objetivos de inversión, la tolerancia al riesgo o las circunstancias financieras de cualquier inversor específico y podría no ser adecuada para todos los inversores. Las rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros. Invertir implica un riesgo que incluye la posible pérdida del capital.

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