Supresión del cromosoma 11q en las neoplasias mieloides

Las supresiones cromosómicas son anomalías recurrentes en la leucemia, lo que implica la pérdida de genes supresores de tumores como un mecanismo importante en la leucemogénesis. Además, la deleción de los brazos largos de los cromosomas 5 y 7 predice un pronóstico muy malo en la leucemia mieloide aguda (LMA) y el síndrome mielodisplásico (SMD).1,2 Más recientemente, las deleciones caracterizadas en las neoplasias mieloides incluyen la deleción 9q en la LMA,3 y la deleción 20q en el trastorno mieloproliferativo.4 La deleción 11q es una anomalía citogenética poco frecuente en las neoplasias mieloides, con una prevalencia notificada del 0,7% en la LMA y los SMD de novo y secundarios en un estudio.5 Aunque la importancia pronóstica de del(11q) es incierta, un informe anterior sobre la deleción 11q23 mostró que 15/16 pacientes con LMA y 5/12 con SMD murieron con una mediana de supervivencia global de 14,1 meses.6 Realizamos una caracterización citogenética molecular de la anomalía del(11q) basada en material de archivo en pacientes con LMA y SMD diagnosticados en nuestro centro. Los procedimientos de hibridación fluorescente in situ (FISH) y de hibridación genómica comparativa (CGH) se llevaron a cabo de acuerdo con protocolos previamente publicados.7

Una revisión de los registros de pacientes reveló nueve casos de del(11q) detectados entre 819 casos (1,1%) de LMA y SMD diagnosticados en los últimos 10 años (Tabla 1). La deleción existía tanto como anomalía única (n = 6) como en asociación con otras alteraciones (n = 3), incluyendo la t(8;21) en el caso 2. El análisis citogenético convencional mostró una deleción terminal en seis casos y una deleción intersticial en tres casos, respectivamente (Figura 1a). Según los resultados morfológicos y de CGH (realizados en los casos 4, 6-9), la deleción afectaba a regiones proximales de la banda cromosómica 11q23.

Tabla 1 Resumen del cariotipo, los resultados de FISH interfase y el resultado clínico en nueve pacientes con deleción 11q
Figura 1

(a) Citogenética convencional y caracterización por CGH del segmento delecionado en el cromosoma 11q. La línea negra denota la deleción a nivel citogenético en nueve pacientes, mientras que la línea roja denota los resultados de CGH en cinco pacientes (casos 4, 6-9). En el caso 7, la ausencia de anomalía 11q en la CGH representa muy probablemente un reordenamiento equilibrado entre los cromosomas 6 y 11. (b) FISH interfásico con sonda MLL, que muestra la supresión de un alelo MLL en tres células y la conservación de dos alelos MLL en una célula. (c) FISH interfásico con sonda MLL en el caso 7, mostrando la señal de división de MLL (señales rojas y verdes separadas) en tres células, indicando el reordenamiento del gen MLL. Una célula muestra dos alelos MLL normales (señales rojo/verde fusionadas). (d) Análisis de Southern blot utilizando la sonda PS/4: ADN-P, ADN placentario (control negativo); RS4:11, línea celular que alberga t(4;11) (control positivo). El caso 7 mostró bandas de reordenamiento en las digestiones BamHI, EcoRI y SacI, mientras que el caso 6 fue negativo para el reordenamiento de MLL. (e) Cariotipo parcial derivado de los cromosomas 6 y 11 en el caso 7. Banda G con tripsina/Giemsa. (f) Cariotipo parcial mostrando los cromosomas derivados 11 y 15 en el caso 3. Banda G con tripsina/Giemsa. (g) Pintura cromosómica completa en el caso 7, mostrando la adición de material del cromosoma 11 a 6q27. Mientras que el resultado de la CGH sugería un reordenamiento equilibrado, no se detectó la presencia de material del cromosoma 6 en el cromosoma 11q, muy probablemente relacionado con la falta de sensibilidad de las sondas de pintura cromosómica para detectar material cromosómico subtelomérico diminuto. (h) Telómeros intactos en los cromosomas 6 y 11 detectados por FISH utilizando un conjunto de sondas PNA para telómeros humanos.

Como el gen de la leucemia de linaje mixto (MLL) está localizado en el punto de rotura 11q23, realizamos FISH interfásico en seis casos (1-3, 7-9) en los que se disponía de células en el fijador de Carnoy, utilizando una sonda de reordenación de rotura de MLL de doble color (Vysis, Downers Grove, IL, USA). Consistía en un fragmento centromérico de 350 kb y un fragmento telomérico de 190 kb marcados con diferentes fluorocromos. Cuatro casos mostraron un predominio de una única señal de fusión (Figura 1b), consistente con la preservación de un alelo y la deleción del otro. El caso 7 mostró una señal de división de MLL acorde con el reordenamiento del gen (Figura 1c), que se confirmó con la hibridación Southern blot utilizando la sonda PS/4 en digestiones BamHI, EcoRI y SacI (Figura 1d). La revisión del cariotipo mostró una sutil elongación del cromosoma 6q (Figura 1e). Un FISH metafásico adicional utilizando las sondas de pintado de cromosomas completos pertinentes (Vysis) mostró la adición de material del cromosoma 11 a 6q27 (Figura 1g), y se confirmó empleando las respectivas sondas de pintado con etiqueta de fluorocromo invertida (datos no mostrados). Los cambios no equilibrados, como la adición de material del cromosoma 11qter al telómero del cromosoma 6, se descartaron por la presencia de telómeros intactos en ambos cromosomas, como se demostró mediante FISH (Figura 1h) utilizando un conjunto de sondas de telómeros de PNA (Dako, Copenhague, Dinamarca). Aunque el reordenamiento cromosómico en este caso podría haber dado lugar a una fusión entre el MLL y un gen candidato, probablemente el AF6, basándose en la localización del punto de rotura en 6q27, lamentablemente no se disponía de ninguna muestra para descifrar esta posibilidad. Finalmente, hubo una predomi

nancia de dos señales de fusión en el caso 2, indicando la presencia de dos alelos de MLL. El posterior reanálisis del cariotipo mostró la presencia de material 11q en el brazo largo del cromosoma 15, por lo que el del(11q) y el add(15q) deberían revisarse como t(11;15)(q21;q26) (Figura 1f). Sin embargo, no se disponía de ninguna metafase en el fijador de Carnoy para confirmarlo mediante experimentos de pintura cromosómica. La presencia de tres de cuatro señales en este caso indicaba la existencia de alelos MLL adicionales, muy probablemente como resultado de la duplicación del cromosoma 15 derivado en un pequeño número de células.

Nuestro estudio demostró que, de acuerdo con un estudio previo de FISH,8 el del(11q) en las neoplasias mieloides implicaba uniformemente la banda 11q23. Resulta tentador especular, basándonos en nuestros datos, que la deleción monoalélica de MLL puede desempeñar un papel en el inicio o la progresión de las neoplasias mieloides con anomalía del(11q), especialmente a la luz de las anomalías hematológicas mostradas en ratones MLL +/-9 indicativas de haploinsuficiencia. Más importante aún, demostramos que del(11q) es heterogéneo a nivel molecular y puede ser un indicador de reordenamientos crípticos que implican al cromosoma 11q o al gen MLL. Por lo tanto, se deduce que la presencia de del(11q) en las neoplasias mieloides requiere una mayor caracterización mediante técnicas de citogenética molecular, en particular para detectar translocaciones crípticas de MLL que tengan importancia pronóstica.1

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